Cuba es uno de esos lugares en los que te sientes feliz: la vida llena de color, música y ron. Este país se ha convertido en uno de mis destinos favoritos. Y no solo por sus playas y la alegría que desprende su gente, sino también por el enriquecimiento y aprendizaje que se lleva uno tras el viaje; hay conocimiento en los libros… pero ninguno como el vivido viajando. Y aunque os cuente más abajo mi visita a Cuba en 15 días, me habría quedado allí… ¡al menos un mes!

Dinero

En Cuba hay dos tipos de monedas: El CUC y el CUP ( la Moneda Nacional). El primero se introdujo para los extranjeros;  y el segundo, para la vida cotidiana de los cubanos. La moneda que utilizaréis será el CUC, aunque a veces en algunos restaurantes o tiendas, por ejemplo, os dirán que no tienen CUC para devolveros el cambio. Si la vuelta os la dan en CUP, no pasa nada. Pero tenéis que saber que un CUP no tiene el mismo valor que un CUC.

1 CUC = 25 CUP

1 CUC = 0,890113 EUR

Los billetes y monedas se diferencian fácilmente. Los CUP (que utilizan los cubanos) vienen con personajes ilustres de la historia cubana. Los CUC (que utilizan los turistas) vienen con lugares emblemáticos de Cuba. En La Habana es donde encontramos el mejor cambio en El Banco Metropolitano. Recomiendo que llevéis efectivo y lo cambiéis aquí (hay 2 bancos en La Habana Vieja), o que saquéis allí de un cajero (uno de los 2 bancos, el que se encuentra junto al Parque Central, tiene ATM).

En cuanto al dinero que llevéis, mi recomendación es llevarlo en efectivo en la moneda de vuestro país. En mi caso llevé 1200 euros y gasté alrededor de 900 euros. Lo mejor es cambiar el dinero a CUC en algún banco en Cuba. Es decir, que finalmente, con el vuelo incluido, el viaje me salió por 1400 euros. También hay que tener en cuenta que cogimos un chófer por 5 días, un resort por dos días, compramos puros, etc. Pero creo que , si se tiene un presupuesto más limitado, se puede hacer por unos 1100 euros, eso sí, quitando ciertos lujos

Alojamiento

Si queréis gastar poco y conocer a gente local, mi consejo es que os alojéis en casas particulares. Si no buscáis este tipo de experiencia, hay hoteles, aunque no demasiados.  En algunas zonas de playa como los cayos o Varadero es donde hay muchos resorts, aunque los precios tanto de estos como de los hoteles son elevados. En cuanto a las casas, encontraréis por todas partes.

Mi consejo es que cojáis casa a través de Booking para vuestros primeros días en La Habana. Lo demás lo iréis improvisando. A nosotros, Dayami, la dueña de nuestro alojamiento en La Habana, nos recomendó otras casas por todo Cuba. De hecho, si hubiésemos querido, ella nos habría organizado todos los demás alojamientos. Nosotros preferimos dejarlo a la improvisación e íbamos llamando de puerta en puerta en el resto de destinos (dejándonos llevar por la zona y apariencia de la casa) y tratábamos el precio con los dueños.

En Cuba, el regateo no es como en otros países de Asia. Aquí ceden poco, pero siempre se puede. Además, como nosotros fuimos en temporada baja y estaba todo vacío, fue más fácil. Pagamos unos 20 CUC /día con desayuno incluido (precio por pareja). Esto son unos 18 euros. Los alojamientos se encuentran dentro de la casa de los cubanos. Tienen habitaciones acomodadas para los turistas con aire acondicionado, mini-nevera, baño privado, toallas, etc.

Transporte

La forma más económica y cómoda de moverse es utilizar taxis colectivos donde caben unas 6-9 personas, o los camiones (buses locales muy, muy baratos), aunque estos son sobre todo para trayectos cortos. Viazul es la compañía nacional cubana para los extranjeros. Tiene rutas desde/hasta las principales ciudades. Otra opción, menos económica, pero más personalizada a tu trayecto, es contratar un chófer. Nosotros hicimos 5 días del viaje con chófer y el resto nos movimos en Viazul. Lo cogimos para una parte de nuestro recorrido, donde queríamos ir parando por diferentes playas y zonas cada día del viaje (y esto es imposible tanto con el bus como con el taxi colectivo).

Otra alternativa, si queréis hacer esto algún día que otro suelto, es hacerlo en taxi (el precio por día es más o menos el mismo que el del chófer, pero la diferencia es que los taxis no son coches de los años 50). Tras contactar desde España a unos 20 chóferes y pedir presupuesto, sin duda el mejor fue el que nos dio Reinier. Os dejo aquí su teléfono: Reinier:: +53 5 3218487. Nos dio buen precio, el coche era muy bonito y tenía un aire acondicionado impresionante…. Y su empleado, Rafael, que fue nuestro chófer durante 5 días, era muy simpático y divertido. Nos contó y enseñó mucho de Cuba.

Restaurantes

Os recomendaré algunos que sean bbb (bueno, bonito y barato) en cada sitio. Lo que os quería comentar antes es que intentéis ir siempre a restaurantes privados (esto normalmente lo sabréis si os lo recomiendan cubanos, ya que fuera de cada restaurante no viene indicado). Los restaurantes del Estado ofrecen peor servicio y comida, pues los camareros y cocineros van a tener siempre el mismo sueldo, dando igual cómo trabajen. Los privados, ya que su ganancia depende de cuánto venden y no tienen un sueldo fijo, se esfuerzan más en su trato con el cliente y el producto que ofrecen. Por eso los cubanos siempre van a comer a los privados, aunque son un poquito más caros.

Nosotros comimos la mayor parte de las veces en restaurantes privados. Solíamos pedir un par de consumiciones cada uno (cerveza, mojitos, daikiris, etc.) y 2 platos para los dos (los platos son enormes y por eso no pedíamos más de 1 plato por persona). La cuenta solía ser entre 14 y 20 CUC, dependiendo del restaurante y de los platos. También se puede comer muy barato en las ventanillas, que son ventanas en fachadas de las casas donde venden comida criolla para llevar.

Internet

Lo primero que hay que saber sobre Cuba es que el Internet es algo muy nuevo para ellos, y solo tienen 3G de momento. Lo segundo, que no hay wifi en todas partes, sino que hay que preguntar para encontrarlo. A veces hay en plazas, en algunas calles, restaurantes, hoteles, casas… Pero no es gratis. Tendréis que comprar tarjetas de ETECSA para poder conectaros a la red WIFI. Donde más baratas se encuentran es en las tiendas de ETECSA y por 1 CUC podréis comprar 1 tarjeta cuyo uso dura 1 hora. Pero en algunos sitios, incluso en las casas particulares, hay quienes las venden pero un poco más caras. Las tarjetas tienen usuario y contraseña con las que iniciar sesión y conectaros al WIFI ETECSA. Esta empresa tiene el monopolio del Internet del país y no existe otra forma de conectarse.

Comida y bebida

La comida cubana se basa en arroz y carne. Os pasaréis la mayor parte del viaje comiendo eso, ¡os lo aseguro! Ponen arroz con frijoles  y verduras de guarnición, siempre, tanto con pescados como con carnes. También se come mucho plátano frito, yuca y boniato. La langosta y el cangrejo son muy típicos en zonas costeras, aunque no es algo que los locales suelan comer, sino que se reserva al turismo. La yuca con mojo, el lechón o  la ropa vieja son algunos de los platos más típicos.

En cuanto a la bebida, en Cuba, en general, solo 2 marcas de cerveza (en algunos sitios tienen más, pero estas son las más habituales): Bucanero y Cristal. La primera, un poco más fuerte pero sigue siendo una rubia, es la mejor, sin duda.. Y luego, cómo no, hay muchísimos cócteles hechos con ron y… ¡son baratísimos! Así que aprovechad porque cócteles por 2 euros se encuentran en pocas partes 🙂

La Habana: Día 1, 2 y 3

La capital cubana es una de las visitas obligadas del país. Aunque hay muchos sitios que visitar, yo pasé la mayor parte del tiempo paseando por La Habana Vieja. Callejear por aquí fue lo que más me gustó de la ciudad. Para alojarnos, lo hicimos en esta zona de la ciudad, ya que era por donde mayormente nos íbamos a estar moviendo. Estuvimos en Casa Dayami de Cervantes, que lo habíamos reservado por booking, y calidad/ubicación/precio/amabilidad fue de sobresaliente 🙂

Cerca de nuestro alojamiento se encontraba el Capitolio, que se trata del corazón de La Habana. En su plaza hay muchos coches antiguos para alquilar por horas y dar una vuelta por la ciudad. Nosotros pagamos 30 CUC por una hora. Dependiendo del coche y si es temporada alta, el precio puede variar. En general, suelen pedir a partir de 40, pero se puede tratar el precio hasta que alguno lo acepte. 

El Malecón se ve si se va en coche, o se puede hacer paseando, aunque si alquiláis un coche clásico os llevarán por allí. La Catedral también está por la zona donde se encuentra el ocio de la ciudad. Cerca queda La bodeguita del Medio, que es una visita muy típica ya que fue un bar muy famoso al que acudían escritores, políticos, actores, etc. Ernest Hemingway escribió en inglés en una de las parederes de La Bodeguita del Medio: My mojito in La Bodeguita, My daiquiri in El Floridita..

Siendo así su producto estrella el mojito, para mi gusto fue muy caro y estaba poco frío… Por ese precio te podías beber 3 o 4 mojitos en otros sitios de La Habana… ¡y hasta 6 en otras zonas de Cuba! Y como pagamos más por su fama que por el mojito, aunque pasamos por la puerta, al Floridita decidimos no entrar.

Para comer, os recomiendo un sitio al que fui 3 veces y que me encantó. De hecho, no era un sitio para el turismo sino que solo había cubanos. El sitio parece más un restaurante de pizzas take-away que otra cosa, pero se come muy muy bien. Se llama Restaurante La Juliana y en La Habana es muy famoso entre los locales. Otro restaurante también famoso pero para el turismo, es El Chanchullero. Y otro lugar de ocio y cultura que me recomendaron al final de mi viaje, pero que no tuve la suerte de poder visitar, es la Fábrica de Arte Cubano. 

Las Terrazas y Viñales: Día 4

Salimos desde La Habana, donde comenzamos el recorrido con el chófer que habíamos contratado desde España. De camino a Viñales, paramos en las Terrazas. También se puede ir al lugar en Viazul.  El pueblo era precioso y muy tranquilo. En sus alrededores había actividades como observación de aves, canopy, rutas de sendero, etc. También está la zona alrededor del Cafetal Buenavista, que tiene una vista muy bonita del paisaje.

El lugar era una antigua hacienda cafetera que aún conserva parte de la edificación para el café y los muros de los barracones de los esclavos que trabajaban allí. Pero si no se tiene mucho tiempo, con ver solo el pueblo es suficiente (y lo recomiendo, ya que fue uno de los más bonitos que vi en Cuba).

Viñales

Continuamos hacia Viñales, donde nuestra primera parada fue en el mirador que hay junto al Hotel los Jazmines. Las vistas desde aquí son impresionantes, de hecho diría que es la mejor vista del Valle de Viñales. De aquí fuimos al pueblo y buscamos dónde comer. Así encontramos la cafetería Rompiendo Rutina, que fue el restaurante más económico que vimos en el pueblo. Después de comer, fuimos a una finca de tabaco. Y la verdad es que fue una de las mejores experiencias que tuvimos en el viaje. Incluso si no te gusta fumar, merece la pena. 

Se trataba de una plantación ecológica donde nos explicaron cómo trabajaban y nos hablaron sobre el secado de la planta del tabaco. Tras la explicación y verlo con nuestros propios ojos, nos liaron unos puros a mano delante de nosotros. Después nos fumamos uno y nos estuvieron contando mucho de cómo funciona la venta de puros en el país. Están los que produce el Estado en serie y que tienen una marca. Los hay de todos los precios. La gran diferencia es que a estos le echan alquitrán, mientras que los artesanos que fumamos y compramos en la casa del tabaco de Viñales, no llevaban nada mas que la hoja del tabaco y miel de abeja de tierra (con la miel van pegando las hojas al liarlas).

A lo largo de nuestro viaje en Cuba, probamos otros puros, tanto artesanos como algunas de las marcas del Estado. Y no tenían nada que ver. Me encantaría recomendaros la casa del tabaco a la que fui yo, pero me temo que no era algo turístico ubicado en la calle principal, ya que eran amigos de nuestro chófer y por eso nos llevó aquí. No había dirección, pero nos dijeron que por Viñales hay muchas fincas y son todas iguales, así que no os preocupéis.

Después fuimos a ver la Cueva del Indio, pero sinceramente me pareció tiempo y dinero perdido. Por último, recorrimos el Valle de Viñales, que se sitúa en la conocida como Cordillera de Guananico. La vista de los mogotes era espectacular. Después fuimos a ver el Mural de la Prehistoria, que se ve mucho mejor desde fuera a lo lejos, que pagando la entrada para verlo de cerca. Se trata de un mural enorme pintado en una elevación de piedra. Este representa la evolución de la vida desde los moluscos, pasando por los dinosaurios hasta la humanidad.

En cuanto al pueblo, la verdad es que tenía un encanto único. Los guajiros iban a caballo, con su sombrero de cowboy y su puro al estilo Pasión de Gavilanes. Las casas eran de colores y todas tenían mecedoras junto a la puerta, donde la gente se sentaba a leer, fumar un puro, ver el atardecer… Además había muchos restaurantes y, para tomar algo después de cenar, el Jardín del Arte Sano tenía música en vivo al aire libre con muy buen ambiente.

Cayo Levisa: Día 5

En Viñales, cogimos una excursión organizada de 1 día a Cayo Levisa. Este día, nuestro chófer estuvo en Viñales, sin trabajar claro está, y no nos lo cobró. En Cayo Levisa no hay nada más que un hotel y se accede en barco. El autobús salió desde Viñales y tardamos unas 2 horas en llegar al cayo, entre autobús y barco. La excursión la reservamos el día de antes en una agencia de viajes en el centro del pueblo, frente a la iglesia. Nos costó 30 CUC/persona.

Otra excursión que sale desde Viñales es a Cayo Jutías, que cuesta la mitad. Y aunque quienes dicen que es mejor ese cayo, la realidad es que tiene más gente, ya que el acceso no es mediante barco, sino en coche. Nosotros estuvimos prácticamente solos en Cayo Levisa. Al salir a la playa, mirando hacia el mar, si caminas hacia tu derecha durante 15 min, llegarás a una parte paradisíaca de la playa. Mi pareja y yo estuvimos allí solos casi todo el día 🙂 El cayo es precioso y muy salvaje… ¡Muy recomendable!

Ciénaga de la Zapata: Día 6

Desde Viñales, continuamos con nuestro chófer hasta Ciénaga de la Zapata. Llegamos por la tarde y fuimos a ver un criadero de Caimanes, donde pudimos conocer más sobre estos reptiles cubanos y verlos desde muy cerca. Había miles, de todos los tamaños según su edad. Al terminar nos fuimos a la zona de Bahía de Cochinos, para hacer noche por la zona de Playa Larga. Antes fuimos a ver Playa Girón, pero la verdad es que me pareció un poco fea, teniendo en cuenta la arena blanca y agua cristalina de otras playas de Cuba.

El pueblo de Playa Larga nos pareció muy pequeño, pero junto a él estaba Caletón, que también era pequeño pero tenía más alojamientos y algún restaurante más. Aún así, esta zona estaba un poco muerta y la playa era de agua oscura y arenosa. Aquí dormimos en Casa Kirenia, que la verdad fue uno de los mejores alojamientos donde estuvimos por los 20 CUC/pareja con desayuno incluido que solíamos pagar. Y para cenar, no había casi restaurantes… Aunque encontramos el Restaurant Jorge & Ivis y comí el mejor cangrejo que he probado en toda mi vida.

Bahía de Cochinos y Cienfuegos: Día 7

Bahía de Cochinos es una de las mejores zonas para hacer snorkel de Cuba. El mejor sitio es la Cueva de los Peces y la playa que hay fuera. Aquí vimos también a gente haciendo buceo, aunque no sé cual sería el precio. Nosotros nos llevamos de España nuestras gafas y tubo de snorkel que compramos en Decathlon y no tuvimos que pagar nada. Aunque antes de entrar a la cueva, había un puerto donde alquilaban y vendían gafas. La cueva, a primera vista, no era muy grande y estaba al aire libre. Sin embargo, si se investiga, hay un camino estrecho pero con profundidad por donde continúa la cueva durante un rato. Era impresionante, incluso daba un poco de miedo ver la profundidad rocosa. Aunque lo más aterrador que me pasó fue que me picó un diminuto caballito de mar en el dedo…. ¡Todo un drama!

Al salir de la cueva, hay una playa donde vimos un banco enorme de peces morados que era precioso. Por desgracia me quedé sin memoria en la Gopro, pero de verdad que el banco de peces era increíble y los seguíamos y no se asustaban 🙂 Seguimos un poco más adelante y llegamos a Punta Perdiz, donde pasamos unas horas. Se puede acceder a la playa sin pagar, aunque nosotros pagamos 10 CUC y tuvimos barra y buffet libre. Es decir… ¡mojitos sin límite! Por la tarde nos fuimos a Cienfuegos para hacer noche allí. Nos dimos una vuelta con el chófer y vimos la ciudad bastante rápido. Sinceramente, me pareció un lugar de paso y no habría dedicado días del viaje a estar allí. Aunque para gustos…

El Nicho y Trinidad: Día 8

Por la mañana nos levantamos temprano y salimos hacia el Nicho, que se encuentra en la Sierra del Escambray. El lugar era muy verde, con un par de cascadas donde bañarse y un mirador en lo alto del recorrido. La ruta se hace en 2 horas máximo, aunque había cubanos que estaban pasando el día y llevaban comida y bebida. El precio de la entrada es de 10 CUC. El lugar me pareció bonito, pero he estado en muchos parques con cascadas y piscinas naturales del mismo estilo e incluso mejores. Por ello no lo veo un must, pero otro parque del que os hablaré más tarde sí que lo es.

Tras pasar aquí la mañana, nos fuimos a Trinidad. Este fue el último día con nuestro chófer y, al final del viaje, más que un chófer, ya era un amigo. Por la tarde, fuimos a Playa Ancón, que aunque no es tan bonita como los cayos, tenía un chiringuito en la playa con bastante ambiente.

Al final del día, para no perder las buenas costumbres, fuimos con Rafael por Trinidad en búsqueda de dónde íbamos a dormir. Encontramos el Hostal Nelson y Yadiria, que fue una maravilla de lugar. En cuanto a comer y cenar, en Trinidad había mucho ambiente y bastantes restaurantes. Después de La Habana y Viñales, este fue el lugar donde de más vida nocturna disfrutamos. Pero sorprendentemente los precios eran bastante elevados, mucho más que en muchos lugares del centro de la capital.

Trinidad: Día 9

Lo que os aconsejo en Trinidad es que os salgáis del centro turístico y así encontraréis mejores precios. Os recomiendo que, para comer, vayáis a El Ranchón Trinidad. La calidad y cantidad de comida es alucinante, además de su amabilidad. También os aconsejo que vayáis a El Paraito, que era sin duda el restaurante más barato de la ciudad y se come bien.

En cuanto a qué visitar, lo más bonito de Trinidad es callejear por sus calles empedradas y ver las coloridas casas coloniales. Conocido como la Joya Colonial de Cuba, es uno de los pueblos más visitados y bellos del país por su estilo colonial, que se caracteriza por el mestizaje de lo local y lo europeo. Además del pueblo,  a la mañana siguiente cogimos un taxi en la Plaza Mayor. Pagamos 30 CUC para hacer una ruta durante la mañana por El Valle. Primero fuimos al mirador de un restaurante desde el que se veían las mejores vistas del lugar. Después fuimos a ver la torre de la Hacienda Manaca-Iznaga, una preciosa mansión colonial.

Y por último, fuimos a las ruinas de San Isidro de los Destiladeros. Aquí pagamos 2 CUC por tener una guía y la verdad es que fue increíble todo lo que nos contó del lugar, de la caña de azúcar, de cómo vivían los esclavos, etc. Este lugar, con la guía, es muy recomendable. Además, al terminar nos tomamos un jugo de caña de azúcar y nos lo hicieron delante, con la misma técnica con la que exprimían la caña de azúcar en aquella época.

Tope de Collantes: Día 1o

Desde Trinidad, cogimos una excursión organizada a Tope de Collantes. Dependiendo del día la semana, hay excursiones distintas. Para nuestra suerte, ese día la excursión era a Vegas Grandes, que era a dónde queríamos ir. Estuvimos preguntando precio en las 2 agencias que había junto a la Plaza Mayor y costaban lo mismo, con la diferencia de que una incluía una bebida y la otra no. También incluían la comida y el camión en el que nos íbamos a desplazar, además de un guía.

Otra opción es subir en taxi, por lo que se puede estar en la cascada el tiempo que se quiera. Lo malo es que te cobran lo mismo, y no tienes guía ni comida incluido. Por eso decidimos optar por la excursión y la verdad es que nos gustó muchísimo. Nuestro guía, que era historiador pero actualmente se dedicaba al turismo, nos explicaba cosas sobre Cuba, su historia, sus aves, su agricultura…. ¡Todo muy interesante! La cascada de Vegas Grandes es absolutamente increíble y el camino hasta allí merece la pena. Y digo esto porque hay que bajar por un camino muy empedrado y empinado de un buen rato ¡Pero lo peor es que… ¡luego hay que subir!

Cayo de Santa María: Día 11 y 12

Como el día antes habíamos dormido en Trinidad, desde allí cogimos el autobús Viazul hacia Cayo de Santa María (6 horas). En los cayos, en general, no suele haber nada más que hoteles o resorts. En el de Santa María solo había resorts con todo incluido. Nosotros estuvimos un par de días allí descansando, aunque no suele ser nuestro estilo. Creo que por eso nos aburrimos un poco. La playa es preciosa, de hecho diría que es exactamente igual a la de Varadero, aunque aquí había un poco más de oleaje. Por eso, si no quieres ir a un resort a descansar en la playa, comer y beber muchísimo, Cayo Santa María no es obligatorio. Pero Varadero, sin embargo, sí que lo es. Aunque la gente no suele hablar muy bien de Varadero, la verdad.

Varadero: Día 13 y 14

Desde el cayo, cogimos un Viazul hasta Varadero. Allí, a diferencia del cayo, hay hoteles, resorts y casas particulares. Aquí nos alojamos en una casa de locales junto a la playa. Había bastante turismo cubano y nos gustó sobre todo por el hecho de poder salir y encontrar tiendas, restaurantes, pubs etc. Y como os he dicho antes, la playa era igual, incluso diría que mejor que la de Cayo Santa María.

Por eso, Varadero fue toda una sorpresa. Hay resorts al igual que en el Cayo, hay casas de cubanos, al igual que en el resto de cuba, y hay ambiente de playa, algo que, además de estar sin gente en playas salvajes, también se disfruta. Y hablando de disfrutar, comimos en un restaurante que estaba bastante bien y se llamaba Restaurante La Vicaria. Otro lugar, llenísimo de turismo cubano, y con un estilo más europeo, fue Factoría Varadero 43 Cervecería. Fue en el único lugar donde encontramos cervezas artesanas y a buen precio.

La Habana: Día 15

Volvimos a La Habana en Viazul y pasamos allí nuestro último día. Con mucha tristeza me despedí del que ha sido uno de mis mejores viajes. Y ya no solo porque el país es realmente bonito, sino porque conocí muy de cerca su cultura y como vive la gente cubana… En general, todos  sabemos cómo es la situación actual del país, pero me di cuenta de que realmente no tenemos ni idea. Allí sentí un gran choque cultural, ya que a diario conocía a gente y me iba sorprendiendo cada vez más. Por ejemplo, estuvimos rodeados todo el tiempo de locales con más formación y estudios universitarios que nosotros, pero que se dedicaban al turismo u hostelería.

Los salarios son extremadamente bajos y les merece más la pena dedicarse al turismo, que les deja propinas, para poder vivir mejor. Es una pena porque el Estado no les deja crecer, y mucho menos ser libres. Reciben de manera gratuita lo necesario para poder vivir: algunos alimentos básicos, educación, sanidad, etc. Pero está todo súper controlado. Y ya el problema no es solo porque no puedan crecer económicamente, sino porque realmente no son libres. Allí me di cuenta de lo afortunados que somos aquí, por esto y muchas más cosas. Estoy segura de que os gustaría seguir escuchando, pero prefiero que os lo cuenten ellos mismos. Ya sabéis, ¡Cuba os espera!

Estefanía Martínez

About Estefanía Martínez

Como Directora de Arte y como persona, mi deseo es inspirar y motivar a la gente a que viajen y se reinventen nutriéndose de nuevas culturas y lugares.

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