Conocida como la “capital de La Paz”, en Ginebra se encuentran no solo la sede europea de la ONU y de la Cruz Roja, sino también un sinfín de boutiques de chocolate y ropa. Y es que, ¡como el chocolate suizo no hay ninguno!

Ginebra es considerada la metrópolis más pequeña del mundo, y cierto es que la ciudad se puede recorrer caminando. Eso sí, en caso de que os alojéis en algún barrio en el extrarradio, el transporte utilizado es el tranvía. El símbolo de la capital suiza es el Jet d’eau,  que se trata de un surtidor de agua de unos 140 metros de altura, fácilmente visible desde la orilla Lago Lemán. Además, desde la orilla del lago se puede ver al fondo el paisaje de los Alpes Suizos, haciendo de esta ciudad una metrópolis diferente a otras. Por la noche, el Jet d’eau es todo un espectáculo, pues el agua del surtidor es iluminada con luces de colores y ofrece un paisaje nocturno diferente de la ciudad.

Por lo demás, mi mayor recomendación es descubrir la ciudad caminando. Fuera de los lugares turísticos que podréis encontrar fácilmente gracias a las indicaciones que os iréis encontrando por la ciudad, si paseáis por los callejones del casco histórico encontraréis algunos rincones con encanto. Y para comer el famoso chocolate, en la calle principal encontraréis muchas tiendas, pero el chocolate que compréis no será como el que encontraréis en pequeñas pastelerías de barrio. Os aseguro que ese es el mejor, aunque no más barato. Si queréis gastar menos, en los supermercados veréis un pasillo entero dedicado… ¡a este manjar de los dioses!

Y hablando de barato… una de las principales preguntas sobre Suiza son sus precios. En mi caso, he de decir que no gasté mucho. Los restaurantes tienen su carta fuera con los precios, y los hay de 25€/persona a 50€, 60€, 70€, etc. Siempre existe la opción de cadenas de comida rápida, pero en caso de que queráis comer bien, hay restaurantes de sushi, trattorias italianas, hamburgueserías y muchos otros por precios razonables. No os puedo recomendar ningún restaurante de comida típica de allí, pues no la hay. Pero sí que os puedo decir que en la Spaguetti Factory , situada al comienzo del casco histórico, se come muy muy bien.

Otra zona de la ciudad que me resultó bastante peculiar fue el barrio de Les Grottes o barrio de los pitufos, que se ha ganado este nombre por su arquitectura con un estilo que rompe con la imagen urbanista de grandes empresas de Ginebra. Los arquitectos se inspiraron en diseños de la obra de Gaudí para darle al barrio un estilo diferente mediante edificios con volúmenes asimétricos, colores, escaleras de caracol, balcones con relieves extremos…

En cuanto a la vida nocturna de la ciudad, la desconozco por completo. A las 18:00h de un sábado, el centro estaba muerto. Todas las tiendas habían cerrado y casi no había gente por la calle. Los pocos garitos que había para tomar una cerveza eran difíciles de encontrar y algunos se encontraban prácticamente vacíos. Nunca había visto tan poca gente por la calle a una hora tan temprana. Así que ya sabéis… si vais a Suiza, ¡a madrugar y hacer vida diurna!

Estefanía Martínez

About Estefanía Martínez

Como Directora de Arte y como persona, mi deseo es inspirar y motivar a la gente a que viajen y se reinventen nutriéndose de nuevas culturas y lugares.

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